Luis Miñarro está de
enhorabuena. Es el coproductor de la película tailandesa que acaba
de ganar la palma de oro en el festival de Cannes, Uncle Boonmee
Who Can Recall His Past Lives de Apichatpong Weerasethakul. No es
nuevo para este cineasta, y antes crítico, competir en Cannes como
productor, y es que en esta disciplina ha tenido siempre claro que
quería apostar por proyectos arriesgados, de carácter artístico.
Era cuestión de tiempo que terminara
en la dirección y así ha sido, con este trabajo que, como era
también de esperar, no se ajusta a los cánones habituales. A partir
de un tratamiento distinto del habitual, se acerca a la vida de una
familia española típica. El primer punto curioso es que esta
familia es precisamente la familia real del director. Con la excusa
de realizar un retrato, Miñarro creará su propio retrato, fílmico
esta vez, sobre esta familia, desde un acercamiento documental.
La película ya pudo verse en el
reciente festival de Málaga, en la sección documental. Puede
resultar curioso, interesante, novedoso incluso, pero me temo que el
resultado definitivo de esta película puede provocarnos demasiados
bostezos, y es que en definitiva, dejando a un lado los elementos de
ficción y sus límites borrosos con el documental, vamos a
encontrarnos una historia sin demasiado aliciente. En todo caso, una
oportunidad para el primer trabajo como director de alguien que ya ha
demostrado sus amplias aspiraciones en otros ámbitos
cinematográficos.