La sociedad china ha sufrido un cambio brutal en los últimos cincuenta años. Aquellos que visitan China actualmente se hacen eco de los contrastes culturales que se pueden observar. Esos padres agricultores con hijo informático. Esas ciudades en las que los edificios crecen unos encima de los otros y dónde se pueden observar algunas de las mayores aberraciones arquitectónicas.