La cinta, que explotará con todo tipo de gags el choque cultural entre chiquillos de ciudad y abuelos de pueblo, ha sido medianamente bien recibida en Francia, aunque de un tiempo a esta parte este dato tampoco suele ser especialmente fiable. Ya sabemos como se las gastan allÃ; en doble sentido: su gusto es otro, bien distinto al nuestro, y no olvidemos lo bien que les gusta tratar a sus propias pelÃculas. Son muy suyos, estos franceses.