Su banda sonora me ha enganchado desde el primer momento. Agresiva, conscientemente anticuada, arrebatadora.
He dicho que conscientemente anticuada. Y asà lo es esa magnÃfica voz en off, más que pasada de moda. Todo dentro de esa forma de contar las cosas tan de cómic, con situaciones exageradas y yendo al grano continuamente, con clÃmax estupendos y tensión a raudales. Conseguir la cabeza, salvar a la niña, enfrentarse a ese frodo que se ha puesto el anillo, combatir al maligno junior amarillo. Constantemente una densa tensión aderezada de escenas asquerosamente violentas, porque ya sabemos, hoy en dÃa a la gente no se la sacude fácilmente.
Los personajes, además de tener dentro a buenos actores, están perfectamente caracterizados, y no me refiero sólo al grandullón. Cada uno que aparece, un gordo de hombros peludos, tipos desagradables, de aspecto grotesco y muy gráfico.
Un cómic viviente, algo que nunca habÃa visto en una pantalla de cine. Una de las mejores pelÃculas en mucho tiempo, y sin duda la mejor con mucho de Robert Rodriguez.