Ante todo hay que decir que para mÃ, esta es sin lugar a dudas la mejor pelÃcula de Guillermo del Toro, claro que las otras me dejaron un poco frÃo. Sin ser redonda, al menos esta pelÃcula no decae y mantiene un nivel aceptable hasta el final.
Si fuera posible dividir mi crÃtica de esta pelÃcula en tres aspectos principales - que no es posible -, estos serÃan los siguientes: el apartado de la realidad, el de la fantasÃa y la relación entre ambos mundos.
En el apartado real vemos una historia que nos conocemos de sobra. La radicalización del bueno y el malo en la postguerra española, con esos odiosos y retorcidos franquistas y unos santÃsimos republicanos. Bien, está claro que esto es una pelÃcula en el sentido más basto. Del Toro no pretende darnos una lección de historia o hacer una pelÃcula comprometida, lo que quiere es tener una drama con acción que golpee al espectador, la clásica historia de buenos y malos. Vamos, que su trilogÃa sobre la guerra civil española tiene una motivación puramente estética, contextual. No me parece mal.
Puede llegar a puntos muy emocionantes como la muerte de Alex Angulo, con ese desplante heroico, el actor está a su mejor nivel durante toda la pelÃcula, muy bien. Una historia trillada pero llevada con ritmo y emoción que al contrario de lo que debiera ser, me parece el más interesante de los tres aspectos mencionados. Considero esto un pequeño fracaso.
El apartado fantástico resulta aburrido. La escena del sapo se me antojó interminable. La pelÃcula se preocupa de dejar más o menos claro que toda la fantasÃa, fantasÃa es. Que la niña es una obsesa de los libros al más puro estilo quijotesco. Con una pequeña puerta abierta con tiza para que el más amigo de la imaginación crea lo que quiera, el film se decanta claramente por una apuesta por el realismo impropia del director. Esto hace que me de igual el sapo o la criatura sin ojos y sólo sean interrupciones largas en la acción. Visualmente está muy bien, pero no es suficiente. El fauno con sus movimientos de una chica en primer curso de mimo, y sus arrebatos de chiquito de la calzada resulta demasiado insulso.
Pero quizás en el tercer apartado es donde se puede salvar el segundo. En esa relación entre un mundo y otro, y aquà entramos en el movedizo suelo de la interpretación. Por un lado podemos pensar que los pasajes fantásticos son un mero acompañamiento de la historia (como las lenguas surrealistas lo son en “SÃlenìâ€) siendo todo un simbolismo de lo que ocurre en la realidad. Esto no estarÃa mal y le da cierta coherencia a la obra. Pero podemos ir más allá y creer que no es que la niña esté sentada imaginando, sino que mientras vemos las imágenes fantásticas ocurren cosas relacionadas con la trama. De ahà que termine llena de barro. ¿Robarle la llave al sapo para entregársela al Fauno? Quizá se lo robó a otro para entregárselo a otra persona. Esto para mà serÃa un punto mucho más a favor... si estuviera bien buscado, que creo que no lo está. Me lo guardo para futuros visionados.
En todo caso, que me dé tanto que pensar es un punto muy positivo. Me quedo con ese final en el que el director tiene lo que hay que tener para matar a la niña en esa fusión entre realidad y fantasÃa y con esa imponente presencia de Luppi al más puro estilo Sean Connery en “Robin Hood, el prÃncipe de los ladronesâ€. Me gana.
Como Hypnos, opino que mejor serÃa doblar a Sergi López, un actor que fÃsicamente lo hace muy bien pero que tiene una voz y una forma de hablar horrible que hace que no me lo crea nunca. Ariadna Gil está un poco rara pero bien. Maribel Verdú está estupenda. La niña da la talla sobradamente.
Que siga por este camino. Vamos bien.