Me gustó la primera aventura del nuevo agente Bourne. Matt Damon es un tÃo sosete, pero con pocas lÃneas de diálogo e hinchado en el gimnasio el tipo ganó cierta presencia. Funcionaba. Pero sobre todo funcionaba el nuevo concepto de cine de acción: Con el ritmo veloz que siempre requiere este tipo de pelÃculas, las hostias se volvÃan más secas, de las que duelen al espectador, y sus peleas a puño y pierna ganaban en realismo y sobre todo en velocidad con coreografÃas muy, pero que muy precisas. Todo un acierto.
A sus órdenes continúan Matt Damon y su blanca dentadura, pero sobre todo, una importante base de actores secundarios. Veo a David Strathairn. Veo a Joan Allen. Veo a Julia Stiles. Bueno, me gusta. Me gusta muhco, aunque Gael GarcÃa Bernal se cayera en su momento, cuando estaba a punto de aceptar el rol de malo malÃsimo de la pelÃcula. ¡Una lástima! Hubiera sido un gran punto a favor. Aún asÃ, insisto, me gusta el plantel actoral; innegablemente, uno de los aspectos fuertes de la pelÃcula.