Me permito iniciar esta post parafraseando a Spencer Tracy, o, mejor dicho a Kevin O'Rourke. Y es que, para mÃ, Scorsese ha tenido la oportunidad de retratar al mejor personaje que ha tenido jamás. Muy por encima de Jack La Motta, de los incontables hampones de Robert De Niro o, por supuesto, del conductor de taxy, o del alucinógeno conductor de ambulancias. El personaje lo tiene todo.
Dejando a un lado a Logan, y pasando a Scorsese...La dirección es buena, muy buena, con pulso firme cuando lo requiere; comedida en los momentos que debe serlo, esto creo que es algo que siempre le ha costado al pequeño neoyorkino; y de filigrana cuando debe serlo (las escenas con los aviones). Me parece que ha llegado a un interesante momento de madurez.
El resto del plantel está muy bien: John C. Reilly, como Noah Dietrich; el papel de Alan Alda como Senador; Alec Baldwin, como Juan Trippe; Kate Beckinsale, como Ava; y, ¿cómo no? Jude Law como Errol Flynn. Otra lección magistral, de un actor que creo da más resultado con poca aparición en la pantalla, que con mucha.
Otro aplauso se merece la banda sonora de Howard Shore; al igual que la dirección artÃstica; el vestuario; el montaje; y la fotografÃa, aunque no me gusta la tonalidad del verde en el campo de golf o en el campo de remolacha.
Muchos aplausos para una obra que los merece. Una pelÃcula densa, enigmática, pasional, visceral, tortuosa y actual. Ayer mismo se presentaba en Europa un avión, un Airbus, que harÃa las delicias del mismÃsmo Hughes; o ese canto tan abierto al sueño americano, a los verdaderos pilares en los que se sustentó, tan viciados hoy en dÃa. Una pelÃcula con indudable aroma a Óscar, porque de forma muy cuidada se ha preparado para ello.