Con esta pelÃcula se pueden hacer muchas cosas, alabarla, ponerla verde, decir que ya vienen los americanos con su invasión cinematográfica, sentenciar el final de Spielberg, etc. Lo que no se puede hacer de ningún modo es dejar de verla.
Respecto a esto, comentar que no se puede considerar estrictamente un remake. Tan solo es otra adaptación de la novela, algo muy común, no decimos que “Drácula†es un remake, o que “Hamlet†es un remake. Y tiene una razón de ser clara: la anterior adaptación, más allá de lo entrañable de sus fx 50, y sus diseños, etc. es una pelÃcula bastante deleznable. No he tenido el gusto de leer la novela, pero desde luego lo que se plasma en la pelÃcula deja mucho que desear, en cuanto a guión y dirección (y actores de paso).