Cuento con los pros y handicaps de añadirme tarde a esta ensalada de matanzas que es “Sin Cityâ€, pero espero al menos añadir un poco de lumbre a la web, tan oscura en estos inciertos dÃas otoñales.
Acerca de la voz en off y del noir. No creo que la idea de esta pelÃcula sea hacer un noir, sino que lo que confunde la idea es que utilice un recurso narrativo propio del noir. De ahà que me parezca que es abusivo hablar de la voz en off anticuada o no. Para mÃ, la voz en off es un recurso narrativo, y, como tal, es intemporal. ¿Acaso las elipsis están anticuadas? Una cosa es que a uno le guste más o menos, pero me parece un error encasillar la voz en off como un recurso obsoleto y heredero de otros tiempos. En fin, que serÃa como decir que el monólogo interior está anticuado en la literatura.
Los actores están muy bien. No creo poder aportar mucho más sobre ellos. Pero sobre los personajes sà que me sumo a la postdata de Rómulo y Remo. El fascismo en estas viñetas animadas es más que evidente y sonrojante. Sólo que en esta ocasión tan arty y cool, te lo disfrazan de bonitas chicas y ritmo rumboso, nos reÃmos y ya está. Pero tan fascista es esta pelÃcula como lo eran algunas obras maestras de John Ford con John Wayne a la cabeza. Esto es cine y punto. Y quien quiera sacar punta al lapicero que lo haga siempre. Y para terminar el apartado de alusiones, la banda sonora me ha parecido muy buena, intemporal, porque asà debe ser.
Con todo una pelÃcula que me ha sorprendido mucho, y no tanto porque sea algo novedoso o no, que a mà es algo que me la suda bastante, sino porque todo está en su justa medida, tanto es asÃ, que ni me ha parecido oportuno centrarme en el guión de esta pelÃcula, que lo tiene, pero como si no lo tuviese, porque tampoco creo que a Millar y a RodrÃguez les interesara. Uno pone unas historias, las cruza y ya parece que hay un guión sólido detrás. Pero, repito: no me ha interesado el guión en esta pelÃcula; ni su verosimilitud; ni momentos en los que se me ha hecho largo o que no iba a ningún sitio.