Lo realmente sorprendente de este Segundo volumen viene de la mano de las espectativas, ya que la primera edición se mostraba como una cultura de otro cine pero a lo grande convirtiendo el b en otra letra de mayor renombre, pero nos encontramos con Tarantino por excelencia. Si en la primera jugetea con la idea de hacer ese cine peculiar y exagerado pero muy hábil a la vez que sencillo, en esta edición se muestra puramente Taranto y no especula con nada, se cansa de su treta y nos lanza su violencia y consecución de matanzas como si nada, a ritmo de escena aquà y allÃ, como quiere, donde quiere y recordando las conversaciones y peripecias de Travolta y Jackson juntos.