Después de cuarenta años haciendo cine y a sus setenta de edad, se dirÃa que Woody Allen ya ha dicho todo lo que tenÃa que decir, que se puede empezar a hablar de su filmografÃa completa. Hasta ahora, sin tener que analizar demasiado, se podÃa dividir la carrera del cineasta en tres etapas, sin dejar demasiado margen al error: la primera, la del humor más absurdo, exagerado y surrealista que acabarÃa con la ocurrente “La última noche de Boris Grushenko†para pasar con “Annie Hall†a una etapa mucho más seria, sin perder su sentido del humor pero con pelÃculas más de relaciones de pareja y retratos de sociedad. Esta etapa, la más larga y mi favorita terminarÃa con la maravillosa “Balas sobre Broadway†que contendrÃa ya parte de la siguiente etapa, un poco hÃbrida de las anteriores, más dedicada a la risa y a las situaciones pero más seria que la primera (y bastante menos ingeniosa). TenÃa suficientes reminiscencias a sus anteriores etapas como para considerarla un cierre, un final. ParecÃa que no darÃa para más.
Sin embargo, con “Scoopâ€, Allen confirma que su anterior pelÃcula “Match Point†no era una simple singularidad en el camino. Si bien esta nueva pelÃcula no alcanza el nivel de la anterior sigue por la senda marcada. Un cine mucho más alejado de la comedia, con guapos y guapas, con una fotografÃa muy seria y con amor en el jardÃn, pero amor sin ironÃa. En ambas se utiliza la trama del asesinato y está presente la aristocracia. A Allen ya no le interesa tanto una pobre familia judÃa de Nueva York como una elegante y sarcástica familia aristocrática de Londres. El cambio de localización no es trivial, es la etapa londinense.
Discrepo por tanto de la crÃtica de mi compañera Obi-wan cuando dice que la pelÃcula sigue el patrón de las últimas comedias del director. Considero que es un humor mucho más comedido y unos personajes más realistas. Las puyas cansinas y exageradas que suponÃan la esencia de “La maldición del escorpión de Jade†no se dejan ver por aquÃ, donde el personaje de Allen y el de Scarlett Johansson tienen una relación quisquillosa pero mucho más sutil e interesante. El argumento imposible y desternillante de “Un final made in Hollywood†tampoco se encuentra en esta pelÃcula, a pesar de su toque paranormal que no deja de ser un adorno.
Me gusta este nuevo Allen, como me han gustado los anteriores, deja un poso gratificante, una sensación de acabado suave y una sonrisa continuada. Sus tramas no dejan de tener ingenio (un giro limpio del que debieran aprender muchos) aunque ahora sea más convencional. La tranquilidad de los años le dan la oportunidad de cambiar su estilo, sin perder ese humor tan suyo que hace que le veamos haciendo trucos de magia en una fiesta de alto copete mientras les dice que son un público fantástico, o por el que dice que los ingleses conducen por el lado erróneo.
En cuanto a los actores, aparte del propio director haciendo su papel de siempre tan bien como sabe, están perfectos. Johansson, que lo mismo vale para hacer de mujer años 40 en “La dalia negra†que para hacer de ingenua jovencita con gafas aquÃ. Tan fresa como deliciosa. Hugh Jackman va ganando enteros a marchas forzadas, no me extraña que se lo estén rifando los directores más interesantes del momento. Elegante y carismático. Inglés. Muy bien.
“Scoop†no será una de sus grandes pelÃculas pero es más grande que las grandes de otros. La próxima pelÃcula de Woody Allen estará ambientada en Londres también, y con guapos de nuevo, me parece maravilloso.