Estamos ante la pelÃcula que fue capaz de batir a la gran favorita en los Premios Nacionales alemanes, El perfume, asà como a otras destacadas pelÃculas alemanas como La suerte de Emma, de reciente estreno.
Por si hay alguien que le extraña que no cite La vida de los otros, ganadora del Oscar a Mejor Film de Habla No Inglesa, este film arrasó en los Premios del Cine alemán pero en la edición anterior, la de 2006.
4 minutos, pelÃcula de bajo presupuesto, dio la gran sorpresa al llevarse el premio a mejor pelÃcula y el de mejor actriz principal, para Monica Bleibtreu, a la que pudimos ver en Amén, de Costas Gavras.
De esta manera se confirmaba la excelente trayectoria internacional que habÃa llevado este film, que ha obtenido premios en festivales como el de SofÃa o el de Shangai.
La pelÃcula está dirigida por Chris Kraus, que debutó en la dirección de largometrajes con Shattered Glass, pelÃcula con la que también consiguió una interesante notoriedad internacional.
La historia está basada en un hecho real, en un personaje en concreto, que fue el punto de partida utilizado por Kraus para crear el guión a través de la inclusión de un personaje de ficción que fuese totalmente antagonista.
La pelÃcula reflexiona, en palabras de Kraus, sobre un tema que muy especialmente me interesa: el talento y la motivación en el arte.
En opinión del director alemán, hasta esta pelÃcula siempre habÃa considerado que la imaginación era un sinónimo del talento, pero al plantearse si realmente existÃa alguna diferencia dio con la clave para desarrollar una pelÃcula: ¿qué ocurrirÃa si alguien tuviese talento y le faltara motivación?
Esta génesis que de manera tan rimbombante es presentada por el autor, desde luego, no creo que sea nada novedosa en el cine, de hecho me parece un tema más que desarrollado. Pero lo manido del mismo no me aparta de querer descubrir a este director que ha logrado crear una pelÃcula que ha cautivado y en la que se presenta un duelo interpretativo de altura entre la mencionada Bleibtreu y Hanna Herzsprung.
No me canso de repetir que el cine alemán está en un momento de forma envidiable y yo, como buen egoÃsta que soy, quiero seguir disfrutando de ello cada film, como si fuera el último.