Ya nos avisaba hace tiempo uno de los personajes de Clerks II, se avecina la pelÃcula de Transformers, esta vez escapando de la animación para darlo todo en espectáculo y orgÃa de efectos especiales. Una pelÃcula que será acogida con fuerza por personajes como ese, fundamentalistas de los transformers.
A mÃ, personalmente, estos camiones con cara me parecen de lo más hortera, y siempre los he visto con cierta dosis de tedio por la increÃble falta de personalidad de sus personajes protagonistas.
Se ambienta en el planeta tierra para poder llenar la pelÃcula de bien de personajes humanos tan tópicamente humanos que uno casi preferirá a esos cacharros grandotes. Está claro cual es la baza, espectáculo a tope y derroche de técnica para una pelÃcula que siendo poco exigentes tacharemos de aburrida y siendo un poco crÃticos definiremos como sonrojante.
Lo que me hace estar de verdad seguro de todo esto es la elección del director: Michael Bay. A su lado Roland Emmerich parece cine de autor. Michael Bay es el anticristo, y no hace más que confirmar lo que promete esta pelÃcula. La gran horterada del año que se encontrará a medio camino de dos pelÃculas suyas anteriores, Armageddon (por las catástrofes urbanas) y La isla (por la acción contundente).
En fin, es lo que hay. Y esto no lo salva Spielberg desde la producción, que ya se ha puesto el traje de tÃo dollar una vez más. Tampoco lo salvarán dos secundarios, elegidos a la desesperada para intentar dar un cierto toque de calidad. Ellos son el genial John Turturro y el elegante John Voight. Este último ya ha participado en truños como La Búsqueda, y ahora se dedica a telefilms. Turturro se mantiene mejor, le podemos ver en El buen pastor.
En definitiva, para amantes del espectáculo vacÃo o para ultras de los transformers. Con mucha suerte se alzará hasta la categorÃa de entretenida.