Ahora elige un rol similar: otra heroÃna a su pesar. Esta vez incluso más cerca de justicieros al más puro estilo Charles Bronson, aunque con más cine, mejor trato. No necesariamente con más motivos para sus acciones y revanchas, pero mejor explicado, lo cual sà hará que parezca que los hay.
En la dirección, insisto, está Neil Jordan, un tipo curtido en mil batallas y más interesante de lo que muchos quieren admitir. En su haber, tÃtulos de mucho peso, como En compañÃa de lobos, Juego de lágrimas, Entrevista con el vampiro o El buen ladrón. Incluso sus peores pelÃculas tienen su importancia: Dirigió Nunca fuimos ángeles, estúpida patochada que sirvió, oiga, como primer aviso, clarÃsimo aviso, del SÃndrome De Niro que atacarÃa irremediablemente a uno de los mejores actores de la Historia del Cine.