Pero es que la pelÃcula, a partir de los primeros tres cuartos de hora (ya mediocres de por sÃ), se vuelve un tostón insufrible que no lleva a ningún lado. Cuando pierde su look retrofuturista (podrÃa ser Charlton Heston su protagonista) y pasamos de lugares fantaciencicos a la ya más que manida ciudad donde vemos persecuciones y persecuciones y persecuciones y acción, la cosa se vuelve de lo más rutinaria.
Y mira que hay cosas buenas. Como te digo una cosa te digo la otra. Parece que Bay no es tan malo, y que incluso tiene ideas de dirección para darle un poco de vigor. Y la persecución en la carretera (la primera) le da mil vueltas a la tan cacareada de Matrix II. Contundente e impactante. Sin dibujitos digitales además. Bravo. Grandes piezas metálicas pesadas golpeando camiones. Me gusta. Pero se jode cuando a la media hora vuelve a haber otra maldita persecución en la autopista.
Pero hay cosas buenas, está Sean Bean con ese aspecto y esas gafas tan maravillosas. Me gusta. Lástima que pronto su papel se convierta en el villano maloso de toda la vida. Y todo el look y situación Gran Hermano – Un mundo feliz, que mola cantidad. Más que nada recuerda a “La fuga de Loganâ€. La diferencia es que antes no habÃa medios para representar una ciudad importante como futurista, al menos no en la serie B. Y por ello buscaban escenarios desiertos o selváticos, todo muy evocador y simbólico. O aparecÃa Peter Ustinov con un gato.
Que a mÃ, la ciencia-acción me gusta y la disfruto, aunque sea un poco palomitas, pero todo tiene un lÃmite. Y que ya en la primera parte se encargan de colocar altavoces por todas partes, y esto precisamente es lo que menos me gusta.
Que quiero mostrar que unos se dejan llevar por el sistema y otros no (rollo pastilla roja), pues voy y planto unas cuantas escenas espantosas para explicarlo. Y por supuesto que nadie se me pierda en la trama. Todo explicado, primero visualmente (más que suficiente), luego con palabras (más que redundante) y ya para los de la última fila lo volvemos a explicar palabra por palabra por si se han dejado algo (y aún oyes en el fondo de la sala a alguien decirle orgullosos a su compañero/a de pelÃcula “¡ves!â€). Predecible a más no poder. Predecible no es la palabra, porque para predecir hay que hacer algún esfuerzo. Creo que la palabra es insultante.
Un dos y contentos, me dejo en el tintero muchas más necedades, pero es que circulaban por doquier. En todo caso es la pelÃcula de palomitas del verano, que aun no habÃa visto.