Ésta película me ha parecido interesante por varios motivos. El primero, porque es una película del 2005 que se estrena en el 2008. Esto suele suceder por dos razones: la primera es que las distribuidoras rellenan la cartelera con películas de medio pelo cuando no saben cómo completarla. Pero la segunda es porque rescatan películas que les cuestan poco dinero y que saben que tienen interés para un pequeño mercado por alguna rareza en concreto. Yo, en éste caso, me inclino por el segundo motivo. ¿Qué puede llevar a ésta película a ser interesante?
En primer lugar es canadiense. A mi mil veces declarado amor a Cronenberg, hace poco se unió mi amor a Dennys Arcand. Ambos directores son muy diferentes, pero guardan la constante del cine canadiense: ofrecer una síntesis entre lo mejor del cine europeo y lo mejor del americano.
Y, en segundo lugar, ésta película tiene una premisa demasiado convencional. ¿Y esto es un punto a favor? Pues, si acierto con mis dos anteriores párrafos (película con alguna rareza que aúna lo mejor del cine americano y del europeo), nos podemos encontrar ante una película que utiliice mecanismos mil veces vistos para otras cosas.
Quizá la cartelera me la haya colado otra vez. Quizá éste sólo sea otro subproducto barato de relleno. Yo pienso verla. ¿Y tú, querido lector, estás dispuesto a asumir el riesgo?