Todo tiene un lÃmite. Ésta pelÃcula pone a prueba su credibilidad desde el minuto uno. Se define como una pelÃcula sobre el "choque racial" y para ilustrarnos comienza con un accidente de coche con gente de diferentes razas implicada. Anda que hay que ser burdo.
Luego se convierte en la tÃpica pelÃcula coral de historias entrelazadas donde cada uno de los personajes representa un tópico estereotipado relacionado con la problemática del choque de razas y culturas. Todo esto es realmente aburrido, y pese a que se nos trate de mantener el ritmo con el constante salto entre las diferentes historias y los diferentes protagonistas, no se consigue ocultar la naderÃa intelectual de la que adolece el film.