Una pelÃcula pequeña, casi en formato de adaptación teatral, con todas las ventajas y desventajas que ello tiene. Por un lado, la pelÃcula se sustenta en la magistral actuación de sus dos protagonistas. En todo momento nos creemos el embarazo y en todo momento nos creemos la sed de venganza de una madre embrutecida. En su particular duelo interpretativo ambas demuestran estar a la altura.
Por otro lado, la pelÃcula resulta muy potente a nivel visual. Será el uso de la embarazada, los charcos de sangre, o la cantidad de objetos afilados que la vengativa asesina encuentra por su casa, pero hay algo que engancha y mantiene al espectador con la mirada pegada a la pantalla.
Por desgracia, la pelÃcula sacrifica en exceso su solidez argumental para conceder al espectador más tópicos de terror. PodrÃa haber sido una obra maestra, pero se queda en una obra maestra del terror.