La presencia de un Carrey exagerado y su normalmente participación taquillera puede que hayan mermado un film más de autor que de navidades, pero esperemos, no vaya a ser que realmente vayamos a encontrar una pequeña joya en mitad del desierto.
Desde luego, hay que ser valeroso para presentar en este formato y en las condiciones actuales una producción como esta. Le deseo todos los ánimos.