Lo que ocurre es que la pelÃcula tiene, en apenas tres o cuatro momentos, un tufillo a serie B, pero B, B, que me levantó un poquillo la moral. Por unos instantes, me daba cuenta de que estaba disfrutando de esta o aquella escena, a pesar de que a la vez me daba cuenta de que era soberanamente mala. Pero, aún asÃ... es una estrella. No puedo darle más. Porque ese delicioso tufillo tan solo asoma, lo que decÃa, tres o cuatro veces. No más. Si acaso cuando llega por primera vez el ataque masivo de serpientes... pero nada, poco más.