El director de “La flaqueza del bolcheviqueâ€, que no demostró demasiado especial, aparece ahora con un producto que se mantiene en la lÃnea de poca originalidad del cine español y que mantendrá contentos a los asiduos de la oportunidad, pero a mÃ, cansado de personajes tan intrincados y paródicos que acaban siendo enormemente irregulares en su concepción, no me atrae esta manera de seguir adelante en el cine, a pesar de que no haya dinero y no se pueda hacer mucho más.