Me encantó HEAT, con todas sus irregularidades, con sus pequeños errores. Con todo y con eso, su elegancia, su ritmo, sus azules, su tensión, su clase, me encantaron. Aunque le faltara un poco de clÃmax al final. Me encantó HEAT.
Me encantó EL DILEMA. Es más, me parece una pelÃcula redonda. Cinco estrellas. Sin más comentarios.
Mira tú por donde, no he visto ALI. Creo que es porque leer WILL SMITH en la cabecera del poster de una pelÃcula me suele producir sarpullidos. Pero me he prometido verla, porque me encanta Michael Mann; sÃ, el responsable de HEAT, el responsable de EL DILEMA, el responsable de CORRUPCIÓN EN MIAMI.
Ahora comentan los que ya han visto la pelÃcula (lógicamente, allá al otro lado del Atlántico) que Mann vuelve al estilo de thriller elegante, sobrio y eléctrico de HEAT. Lo dicen, henchidos de orgullo, demostrando su absoluta estupidez; porque si hay algo innegable es que Mann se ha movido siempre dentro de un estilo personalÃsimo, con especial querencia al seguimiento de sus personajes, a la cercanÃa fÃsica, al movimiento de la cámara con ellos, con los protagonistas de cualquier historia. Y ese estilo es tan palpable en un thriller como HEAT como en el resto de sus tÃtulos (digo esto, ya lo he comentado, sin haber visto aún ALI). Por eso sabemos por qué derroteros visuales se va a mover COLLATERAL. Y me gusta, me encanta.
Y me apetece ver a Cruise canoso, serio, sobrio, encarnando a un asesino implacable. Dicen algunos, esos que citaba antes, que es la primera vez que Cruise interpreta a un villano... Habrá que ver, primero, si es completamente villano; pero por otra parte, ¿nadie se acuerda de Lestat, el vampiro, donde Cruise completaba una composición más que notable? Cierto que la estrella de Cruise no nació con talento, pero hay quien suple eso con mucho trabajo, y el ex de Nicole Kidman ha alcanzado su status actual a base de mucho esfuerzo, mucho sudor, mucha dedicación y mucha seriedad. Y se ha ganado muchos aplausos.
Y, qué coño, además nuestro Javier Bardem, ese pedazo de animal de la pantalla, tiene sus minutos (pocos pero muy relevantes, dicen) en el metraje. Eso también me gusta. Me encanta.