Son dos los precrÃticos que puntúan esta pelÃcula antes que yo e, indiscutiblemente, me uno al punto de vista de Hypnos. En un 90%, además. Vamos, salvo un par de detalles, en toda su totalidad.
Para colmo, por seguir con los errores de bulto, abusa de nuevo de la cámara lenta, haciendo que uno llegue a cansarse y consiguiendo que en secuencias donde podrÃa funcionar, el recurso haya perdido ya todo el gas. Esto por no hablar del desagradable gusto personal que tiene por hacer que cada secuencia sea más violenta que la anterior y menos que la siguiente.
Me parece bien que Gibson tenga la osadÃa de mostrar sin reparos la violencia que un retrato serio requiere. Pero eso es una cosa, y otra hacer que una pantera muerda a su vÃctima en la cara y se la destroce, casi en primer plano; que un hombre caiga al vacÃo y que allÃ, en el "vacÃo", haya una cámara esperándole para mostrarlo lo más explÃcitamente posible; que le machaquen a uno la cabeza y que queden sus sesos al aire en primerÃsimo plano de detalle, con un chorrito de sangre salpicando y salpicando... En fin, que a Gibson le encanta el rol que fue adquiriendo desde Braveheart, poco a poco, y que alcanzó su cota más evidente con La pasión y ahà va a seguir, contento y orgulloso de que muchos se salgan del cine en sus pelÃculas. ¿Es gratuito? A partir de cierto lÃmite, rotundamente SÃ.
Es el caso de la escena en que el protagonista consigue evadir las arenas movedizas y emerge convertido en una suerte de hombre pantera, para terminar en esa voz en off, dando la espalda a cámara. Sin extenderme, son varias las escenas reseñables. No pocas, la verdad.