La directora dublinesa Kirsten Sheridan nos presenta su segundo largometraje, después de un buen puñado de cortos que tuvieron buena acogida y una premiada ópera prima, Disco Pigs. En su siguiente pelÃcula se mueve en un registro más comercial en una de esas obras que enamoran a gran parte del gran público. Se conseguirá un resultón contraste entre la eficacia del relativo convencionalismo de este tipo de dramas con la originalidad moderada de una propuesta cargada elementos de cuento de hadas y una Ãntima relación con la música. Dicho de otra manera, llegará hondo a un gran sector del público.
En el guión tenemos a los guionistas de Hook, una de las peores pelÃculas de Spielberg, si no la peor. Están experimentados por tanto en esto del cuento de hadas, aunque aquà el tono no es fantástico sino dramático. La verdad es que uno se puede esperar cualquier tipo de resultado, no hay que olvidar que Nick Castle, uno de estos dos guionistas y posiblemente el más influyente aquÃ, escribió una pelÃcula tan diferente como puede ser 1997:Rescate en Nueva York. Definitivamente, veo un guión bonito, familiar, para todos los públicos.
¿Quién mejor para este tipo de cine que el niño de moda? Muchas veces ñoño, Freddie Highmore me da mucho miedo. Charlie y la fábrica de chocolate o Descubriendo nunca jamás son ejemplos que, hablando claro, me revuelven un poco el estómago, más la primera que la segunda. Empiezo a ver demasiadas conexiones con Peter Pan. Sin embargo, no era tan repelente como el crÃo de Un buen año. Habrá que darle una oportunidad.
Quienes se encargarán del protagonismo adulto son Keri Russell, una chica mona con chispa a la que hemos visto en pelÃculas tan diferentes como La camarera donde ella era la mitad de la pelÃcula o en la oscura y polémica Rohtenburg. Junto a ella tenemos al Melendi inglés (por las juergas en los aviones lo digo, no por otra cosa) Jonathan Rhys Meyers, el protagonista de Match Point, un actor de carácter ambiguo que puede venirle muy bien a esta pelÃcula, aportando un poco de lado oscuro.
Terence Howard (La extraña que hay en ti) será un elemento sólido. En oposición a esta solidez tenemos al histriónico ¿actor? Robin Williams perpetrando uno de esos extraños personajes que tanto le gustan, locuelo, graciosete y con un punto mágico. Más Hook, más Peter Pan. Siendo secundario no puede hacer mucho daño, será hasta positivo creo yo.
En definitiva, una pelÃcula bonita (que adjetivo más desesperanzador). La fotografÃa de John Mathieson (Gladiator, K-Pax) ayudará a ello. Bonita pero sin demasiado interés. Prescindible aunque disfrutable.