No creo que el proyecto de Vintar (uno de los guionistas – el mago) y Proyas (el director) fuera lo que he visto en el cine. No creo que la propaganda estúpida de zapatillas, los saltos acrobáticos a tiros y las persecuciones a mil por hora de Machote Smith estuvieran entre sus previsiones. Dudo que la elección de este actor saliera de la boca del director, y mucho menos su caracterización del más fresh prÃncipe de bel air. Sospecho que la relación con el chavalete que grita indignado “no pueden hacer esto! ¿y los derechos civiles?†proviene de uno de esos trabajos sucios que no tiene reparos en hacer el otro guionista, Akiva Goldsman, sicario de Hollywood que jamás se arriesga a aburrir a la masa, el guionista ideal para la próxima adaptación del Código DaVinci.
Creo que todo esto es de esa entidad desenmascarada por el compi Romulo y Remo: el tÃo Dollar. Ese odioso pariente que odio ver rodeándonos, cual dementor, salpicándonos con estropicios de Verne, con Torques y Van Helsings, con dÃas de Mañana...
Pero lo que me revienta de verdad es que si esta pelÃcula no es mejor, si esta pelÃcula no es de cinco estrellas, no es porque tÃo Dollar no se haya esforzado más en buscar a un buen director, guionista etc. No. Es porque a tÃo Dollar no le ha dado la gana que lo sea. Porque tÃo Dollar no les ha dejado a Vintar y a Proyas seguir adelante con su complejo proyecto detallista, intimista y con algo de acción. Porque ha entorpecido la que podrÃa haber sido una grande.
I.A.
Soy un fanático de la inteligencia artificial y de todas sus consecuencias. Devoro cualquier pelÃcula que me plantee el más mÃnimo quid sobre los posibles pensamientos de una máquina, sobre la conciencia en sà misma de SkyNet, sobre los sueños de los replicantes, sobre el amor de un niño que no es de verdad. Y como tal, esta me ha encantado, la parte que no ha derrumbado el odioso tÃo. Si en IA veÃamos más el impacto social de un robot de gama alta, aquà nos centramos más en la naturaleza misma de la inteligencia artificial, en su desarrollo y evolución; y se teoriza sobre la imposibilidad del control total de una mente pensante. Mucha miel para tÃo dollar.
Esto es un claro ejemplo de ciencia ficción, esa que esperaba yo: a la vez que se teoriza sobre cuestiones cientÃfico-filosóficas se muestra una realidad polÃtica de hoy en dÃa (y eso sin tener que ver un documental de Moore).
Esto, claro está, nos llevarÃa a la imposibilidad de un guión tajante y sencillo como el de matar a Viky, y todas las variantes que podrÃan darse (desde el final triste, hasta el final Independence Day) no son aceptables, bien por el público sano o bien por los productores. Perdono por tanto este desliz.
En conclusión:
Esperaba ciencia ficción y he tenido ciencia ficción, podrÃa haber sido mucho más pero es lo que es, y en vez de lamentarme prefiero aprovechar lo que le queda limpio de tÃo dollar. Más cosas se podrÃan decir, pero ya he aburrido sobradamente al personal.