En primer lugar he de reconocer que esta pelÃcula es mejor de lo que me figuraba, si bien no es esa maravilla que se pretende vender. En este punto me encuentro un poco como con Promesas del Este, dos buenas pelÃculas con muy buenos momentos y con una media lastrada por otros aspectos no muy convincentes.
En El orfanato encuentro esos momentos en una trama en lÃneas generales muy predecible, que encuentra su cenit en el momento en que el marido le da al personaje de Belén Rueda su medalla y le dice que se la devuelva cuando se reencuentre con Simón.
Asimismo uno no se explica por qué Simón no gritó un simple mamá en los meses que estuvo allà abajo, asà como a saber de qué se alimentó durante ese tiempo. Tampoco ayuda mucho a la pelÃcula la escena en la que el personaje de Belén Rueda se encuentra a Benigna en el cobertizo, tratado hasta con música cómica. Sobran los flahsbacks en los que te explican la pelÃcula, y sobra también el epÃlogo.
Hasta aquà los que quizá considero los puntos más negros, pero es que esta pelÃcula tiene momentos realmente buenos como la escena en la que simón conoce a Tomás, la del atropello de Benigna, la escena en la que Simón se disfraza y ataca a su madre, en la que el niño le muestra a su madre que conoce que es adoptado o todas las escenas de la médium, fantásticamente interpretada por una impagable Geraldine Chaplin.
Y por último, una Belén Rueda que está en el mejor papel de su carrera y que demuestra que sigue creciendo como actriz, pero que aún está lejos de, por ejemplo, la de Nicole Kidman en Los otros.
En resumidas cuentas, una buena pelÃcula que te hace pasar una más que entretenida hora y media. El problema de esta pelÃcula y, curiosamente, su virtud, es que en España no estamos acostumbrados a que se haga cine de género solvente y cuando se hace nos parece que la pelÃcula es la bomba. Me gustarÃa conocer la opinión del espectador español si esta pelÃcula fuese estadounidense.
No nos volvamos locos.