El resto nos lo conocemos. Joaquim Phoenix, que no es manco, se habrá currado lo suyo, los gestos, los andares, hasta convertirse en un calco de Johnny Cash, a sabiendas de que, de conseguirlo, eso le vale medio Óscar. El otro medio lo veremos en la gala; depende de la Academia. Nada más.
Y la historieta de la secundaria que se lo curra y empieza a crecer en las quinielas (Reese Witherspoon) tampoco es nueva. Otra historia muchas veces contada.