La fotografÃa será todo lo elegante que quieras, la banda sonora será todo lo preciosista que quieras, el diseño de vestuario será todo lo iconoclasta que quieras, pero nada de eso es argumento suficiente para compensar una tomadura de pelo semejante.
Pues bien, Nobu era un veterano de la guerra de Manchuria que, a consecuencia de un acto heróico, pierde un brazo, y la piel de su cara queda terriblemente deformada, tanto es asà que es conocido como, el lagarto.
Y tampoco es que quiera entrar en muchos aspectos más de la nefasta adaptación. En lÃneas generales, lo que se ha hecho ha sido quedarse con la sinopsis y desarrollarla totalmente al margen de la novela.
Todo es puro artificio, kabuki, y tiempo perdido. La pelÃcula es un fracaso desde la A hasta la Z, desde el productor Spielberg, hasta Rob Marshall, máximo perpetrador.