Esperaba yo una pelÃcula al nivel de los capÃtulos más recientes de Los Simpson, graciosos, regalándonos a ratos gags realmente brillantes pero lejos de la brutal e impagable regularidad de los mejores momentos de la serie. Y, más o menos, eso es lo que hemos tenido.
Subrayo este último comentario porque más de uno viene diciendo que no es más que un capÃtulo de la serie pero de más duración. SÃ... pero no. No, porque hay un ligero matiz de reafirmación, de conciencia clara de que esto es otra cosa, que se utiliza para reafirmar el espÃritu de lo que esa extraña familia es, supone y representa. Una suerte de firma a pie de página enfocada, esta vez, en plano de detalle. Para que quede claro.