Kapur tiene claro que quiere conducir su pelÃcula hacia la victoria de las naves británicas ante la Armada Invencible de Felipe II. Ese ha de ser el cierre de su pelÃcula. Sin embargo, durante gran parte del metraje, durante casi la totalidad del mismo, Kapur juega únicamente a retratar a Elizabeth desde fuera hacia dentro. Insisto, esto no serÃa malo, sino fuera porque luego Kapur parece querer contarnos algo más. Y no lo hace.
Fuera de esto, no quiero olvidarlo, la pelÃcula tiene muchas virtudes. Visualmente tiene momentos realmente destacables (si bien algunos planos de batalla son un tanto pobres; no asà los navales); los dos planos con los que MarÃa Estuardo se arrodilla para luego ser ejecutada son de quitarse el sombrero. Y más allá de lo vergonzoso de la escenita heroica de Clive Owen en la batalla, la casi onÃrica imagen del caballo blanco que salta de cubierta para buscar refugio en el mar sorprende por la lucidez lÃrica que ofrece en ese instante tan oscuro.
Pero, claro, lo mejor de Elizabeth: la edad de oro es ella: Cate Blanchett. Sólo puedo decir que Cate Blanchett es la mejor actriz del mundo. Lo que hace en esta pelÃcula es fabuloso, fascinante, hipnótico. Seguramente este año le darán el Óscar por su trabajo en I'm not there pero tranquilamente se lo podrÃan dar por esta interpretación. Ofrece matices y niveles en cada simple gesto que deberÃan avergonzar a sus compañeros de plano, de escena, de reparto. Está muy por encima de prácticamente casi todos los actores del momento. Poquitos pueden decir con justicia que están en su misma liga. Es única.