Entre toda una marabunta de cartelera asoma por nuestros lares una comedia francesa que se estrenó sin mucho éxito en Francia en el 2004.
Una frase que dé inicio a una precrÃtica de esta manera no puede sino augurar cosas malas. Y no digo que no sea asÃ, sino que os pido un poco más de paciencia por si hay alguno al que leyendo un poco más se le iluminen las ganas de verla.
La principal baza de esta pelÃcula está en su director, Etienne Chatiliez, uno de tantos directores franceses que tanto prometen en sus primeras pelÃculas y que luego no terminan de despuntar.
Este director nacido en Roubaix (sÃ, señor, la localidad de la mÃtica clásica ciclista) irrumpió en el escenario francés de los 80 con La vida es un largo rÃo tranquilo, una pelÃcula curiosa sin mucha complicación que sirvió de primera interpretación para Benoit Magimel (La pianista, La flor del mal, La dama de honor o Fair Play).
Pero sin embargo sus mejores pelÃculas vendrán después con ¿Qué hacemos con la abuela? y La alegrÃa está en el campo, pelÃcula esta que contaba con la presencia de Carmen Maura.
En cierta medida, Chatiliez intentó repetir fórmula con su anterior pelÃcula a esta que precritico: Tanguy ¿Qué hacemos con el niño?
En esta pelÃcula Chatiliez vuelve a colaborar con su guionista habitual Laurent Chouchan y cuenta con la presencia de la magnÃfica actriz francesa Cecile de France a la que hemos podido ver en truños siderales como La vuelta al mundo en 80 dÃas o El despertar del miedo y en tÃtulos más sugerentes como Quand j'etais chanteur o Mon Colonel.
Por si a alguien le sirve de referencia, la revista Cahiers Du Cinema apaleó vilmente esta pelÃcula en su estreno.
Los que aún y todo tengan ganas de ir a buscarla a la recóndita sala en la que la programen, que se apresten a ver una comedia ácida fallida en la que las interpretaciones serán frescas y en las que nos quedará la sensación de haber pasado el tiempo tan deprisa como inútilmente.
No hay nada peor que el cine francés sobrado de pretensiones y corto de acierto.