Hay mucho nombre de calidad en esta pelÃcula. Empezando por Sidney Lumet, su director, que nunca ha llegado a ser uno de los grandes, pero que cuenta con varias pelÃculas realmente importantes en su filmografÃa (Tarde de perros o, especialmente, 12 hombres sin piedad) y que siempre ha sido garantÃa de solidez. A pesar de su veteranÃa sigue en activo, y buena muestra de ello es la reciente Declaradme culpable.
Esto no lo dudo, ciertamente. No creo que alguien se aburra con esta pelÃcula. Por Lumet y su buen pulso, y porque disfrutar a Seymour Hoffman en un rol protagonista casi siempre es suficiente. Pero, por lo demás, tampoco esperemos maravillas.