
Parece que al final sà que tenÃa argumento, o mejor dicho, argumentos. No entiendo muy bien para qué asustar al público con esa sinopsis, supongo que Garci ya sabe que su público va a seguir estando con él. “Tiovivo†es una pelÃcula tipo “Vidas cruzadasâ€, nada nuevo bajo el sol, un tipo de cine que ya está muy asentado. De hecho si lo pensamos bien es el método más habitual de las series de televisión. Garci hace su cine, que no es el cine que él ha inventado sino aquel que ama. Con su cuidado por la perfección técnica y su ritmo pausado, quizá algo disimulado por la variedad de historias.
El objetivo de esta pelÃcula es mostrarnos la sociedad del momento, no sé si bien o mal, pues yo no la he vivido. Aunque viendo la pelÃcula parece más que lo que nos muestra es el cine del momento. Hay continuas referencias al cine en la pelÃcula, posiblemente porque es con eso con lo que se queda este director, eso es lo que posiblemente más amó de esos tiempos. Se permite nombrar alguna de sus favoritas en el periódico. Aunque quizá respecto a este tema, para mà lo más interesante y original es la conversación del director de cine con el director de banco, que podrÃa traducirse por una tensión director - productor. Con sentido del humor Garci critica su propia pelÃcula en cuanto a la excesiva cantidad de subtramas y la estructura algo desdibujada (aunque contrariamente a mi compañero Hypnos, con quien coincido en casi todo de su post, creo que no es cierto que las historias no terminen cuando tienen que terminar, creo que casi todas ellas ya no dejan mucho que contar). Conectando también con la historia del cura, o hablando de Fernangómez que hará un papelito en esta pelÃcula. Para no tener argumento se preocupa bastante de engarzar bien las historias.
La pelÃcula a pesar de larga no aburre. Cuenta con una ingente cantidad de actores, la mayorÃa de ellos bastante encasillados, algunos sin mucho talento, pero todos ellos encajan a la perfección en sus papeles. Esto es lo que hace Garci, reparte papeles según convenga, no va con él aquello de la transformación del actor que tan de moda está ahora. Por supuesto ahà está AgustÃn González... en su papel. Por todo esto que he dicho hasta ahora y porque no encuentro ninguna pega en este carpetón de pintores al minuto, ya merece para mà un cuatro bien alto. Pero hay más.
Nunca dejará de sorprenderme que este fumador empedernido amante del boxeo y de los westerns, que se rodea cada -ahora lo han pasado a los- martes, de vejestorios para comentar lo bien que está la luz; pueda tener la tremenda sensibilidad que viene demostrando en cada pelÃcula que hace. Mientras otros cineastas españoles, militantes y pancarteros, esos que se rÃen a carcajadas de Garci y su cine antiguo y aburrido, nos venden panfletillos en vez de pelÃculas, Garci les da con su carpetón en las narices, mostrándonos la violencia doméstica, la represión franquista, la pobreza, la enfermedad... ganándoles en su terreno, con pocas palabras sin usar el megáfono y llegando directamente a donde tiene que llegar, al corazoncito del espectador que va aceptando sin reparo las desgracias de ese mar turbulento de historias, que siendo de la vida diaria no son ni vulgares ni corrientes, demostrando que se pueden contar con delicadeza, con sensibilidad, con miradas profundas y sonrisas tristes, porque al fin y al cabo los sentimientos jamás serán ni novedosos ni antiguos ni pasados de moda, están ahà desde hace milenios, en la literatura, y nos siguen fascinando. Pero en su sinopsis él nos dice que no tiene argumento, y quizá ya lo entiendo mejor, quizá no quiere vender con la moda de la crÃtica social, quizá después de todo, cuando un espectador elija su pelÃcula, Garci quiere que la elija por una sola razón: porque sepa que va a ver un pedacito de Cine.
Google+
comments powered by