Lo que cuenta es que el barbudo que nos firma esta nueva versión tiene personalidad y talento para dar, vender y regalar -aunque en esto caso nos la vende, exclusivamente. Pero con gusto paso yo por taquilla si el bueno de Steven se acerca, al menos, a lo que promete.
Por supuesto que esto ya no va a tener ni una mÃnima relación con aquel sano y dulce tufillo a serie B de los 50. Pero mi única información sobre esta nueva 'Guerra de los mundos' es que los extraterrestres nos siguen dando candela, con la mano de Steven en la cámara y la de Williams en la partitura. Y se me hace la boca agua.