La historia de un boxeador que tiene que volver a pelear tras dejarlo debido a sus situación económica es carne de cañón para solventar a un Russell Crowe que ya habiendo trabajado con el director volverá a dejarnos ese personaje tierno pero hosco que al final, no guste o no, se mete en nuestras mentes y corazones con un aplauso marcado al final de la pelÃcula.