Lo primero y casi único que debe conocer un espectador sobre esta pelÃcula es que es iranÃ. Y que es más que probable que a los que les gusten estas citas deban marcar la fecha de su estreno en rojo, y que los que no acostumbren o tengan alergia a cintas que no sean occidentales se metan en otra sala.
Asà de sencilla puede ser la vida de un precrÃtico.
Ahora bien, como la vida sencilla vale la mitad, pues añado que el director de esta pelÃcula es Jafar Panahi, uno de los realizadores más reconocidos de Irán, autor de pelÃculas como El cÃrculo, con la que obtuvo importantes premios en el Festival de Venecia y El globo blanco y El espejo.
Un director de historias minimalistas que ha dado un paso de gigante con esta pelÃcula que trata el problema de la desigualdad hombres y mujeres en Irán a través de un relato, otra vez minimalista, y al que le presupongo un poco de sentido del humor. Claro que eso es mucho suponer.
La pelÃcula pasó por el Festival de Cine de BerlÃn y por el Festival de Cine de Gijón.
Una buena manera de acercarse a los cines de versión original de su provincia.