Está claro que nos encontramos ante otra crÃtica social, esta vez tratando el problema del trerrorismo. Y no es que me parezca mal que se haga este tipo de cosas, muy al contrario, me parece perfecto. Ahora bien, el problema llega cuando esto sirve de excusa para descuidadar los aspectos puramente cinematográficos. Ayer mismo, en este festival vi un ejemplo negativo de esto. Hoy espero ver uno positivo.