Ya dije hace un tiempecito, en mi post-crÃtica (y observo que recientemente mi compañero Hypnos recoge la misma idea en su precrÃtica), que intuÃa que Children of men iba a ser más un trabajo de polÃtica-ficción que de ciencia-ficción. Y asà es, más allá de coches ligeramente rediseñados y algún detalle similar. Pero, sobre todo, Children of men es un peliculón, una lección de cine, de narración, puro talento.