Y el dios que dio vida a un hombre sin manos, pero con tijeras, nos ha escuchado y hará realidad nuestros deseos. Ya vuelve, por fin vuelve, con un grupo de entrañables criaturitas de látex bajo el brazo, dispuesto a hacerlas vivir, hablar, sufrir, reÃr y hacer sentir la magia de la animación de toda la vida, a partir de una leyenda popular de la Europa del este. Y sabemos que asà sà (y no con "Big Fish" o "El planeta de los simios"), el bueno de Tim va a recuperar su felicidad, va a volver a sentirse plentamente Tim, plenamente Burton.