Supongo que estoy acostumbrado a que juegue con la ambiguedad de la estupidez pero al fin vuelve a la cordura sensata, en esta ocasión ni siquiera eso, puede que estemos asistiendo al fin de la originalidad, o tan solo un descanso en mitad de una taquilla que exige más...pero no me ha gustado, justita y por los pelos, a la siguiente no perdono.