Pero por supuesto esto no ha sido lo único. Shrek 2 está plagada de gags y chistes de todo tipo, de todos los colores y de todos los olores. Es un festival del humor, pero humor con máyúsculas. Y con hallazgos, especialmente uno: ese gato con botas doblado por un Antonio Banderas de matrÃcula de humor, a medio camino entre el andaluz chuleta y Tico, el inseparable amigo de Rigodon. Es el personaje que se merienda la función en todas y cada uno de sus aparaciones, mal que le pese al asno -aunque hay que reconocer que este sigue teniendo algún que otro momento fabuloso, como ese viaje interminable hacia el paÃs de Muy, muy lejano.