Pero quiere ser inteligente, independiente. Quiere tener el argumento de una pelÃcula de Kaufman y tiene una chorrada. ¿Detectives existenciales? Venga hombre, no se puede ser más pedante y pretencioso. Y eso es sin duda lo que menos me gusta de la pelÃcula. Mejor dicho, lo que más me disgusta. Vale que a la vez que es pedante se rÃe de esa pedanterÃa. Pero que no, ni aun asÃ. Quieres ponerme a un bombero y hacer difusas referencias al 11S, encantado, te doy margen. Quieres publicistas, vale. Poetas... bueno empezamos a ir mal, pero siempre que sus poesÃas sean memeces va bien. Pero si me quieres meter a un par de detectives existencialistas, vaya chorrada.
La pelÃcula es una retahÃla de filosofÃa de salón, con la pedanterÃa de alguien que habla consciente de su inmensa cultura, que realmente no es más que los clásicos básicos al alcance de cualquier mente no embotada y de alguna que sÃ. Metida a golpe y porrazo sin sutileza ni decoro.
Eso sÃ, todos esos actores (sorprendentemente bien Mark Wahlberg) están muy bien. Los diálogos que no son estúpidos no están nada mal. La pelÃcula hacia el final retoma cierto sentido, y parece que para algo ha servido. Vamos, que si el tipo, con esos actores, se hubiera dedicado a hacer algo que pueda hacer, algo de su altura, una pelÃcula sencillita, independiente y tal, pues hubiera hecho algo mono.
Y no habrÃa sido tan pedante, pretenciosa y estúpida. Tres regalado.