Me quejaba recientemente de “United 53†por considerar que Greengrass no habÃa sido capaz de escribir las partes desconocidas de los atentados del 11 S. Se habÃa limitado a contarnos lo que todos sabÃamos por los periódicos y no habÃa entrado en detalle en lo que habÃa al otro lado. Es precisamente en eso en lo que “The Queen†es todo un éxito.
Los pasillos, las cocinas, las conversaciones de alcoba, la reina viendo la televisión... Resulta interesante adentrarse en ese mundo, por varias razones. La primera porque se presenta como un mundo creÃble, alejado de caricaturas que habrÃan hecho naufragar la pelÃcula. Puede ser verdad o mentira lo que vemos, pero suena bien, suena a sentido común, a coherencia, a seriedad y sobre todo no suena a simpleza.
En segundo lugar, es interesante porque los diálogos y las situaciones están llevadas con gracia. No resulta un plomizo relleno semidocumental sino que se presenta como una historia que podrÃa ser ficción en el 100% de su contenido, aunque sabemos que no lo es.
Sin duda ayuda mucho la capacidad de sus intérpretes. En general todo el reparto está muy bien. Naturalmente destaco a la protagonista, Helen Mirren, que no sólo consigue una imponente caracterización sino que además sabe manejar un complejo personaje repleto de matices. Pero me quedo también con otros que tienen menos parecido fÃsico como el sobrio actor James Cromwell que interpreta al marido de la reina o el magnÃfico y también muy complicado Tony Blair interpretado por Michael Sheen. Al prÃncipe Carlos le faltaba una buena ración de oreja.
Lo mejor de la pelÃcula: como ahonda en los personajes, algo muy propio de Frears. Una reina tan seca y frÃa con ternura a su manera, con esa contención y fondo vislumbrado. Me parece emocionante aunque pueda llegar a ser ñoña, la situación de la niña y las flores. Blair y su disputa interna.
Y otra cosa también propia del director es ese cÃnico entramado de equilibrios de poder y juegos de diplomacia. Una historia que no habla sobre la muerte de Lady Di si no de la necesidad de nuestros tiempos de ser mediático, mucho más que nunca antes.Muy bien. Seria y divertida a la vez. En su punto.