El desprecio por las estructuras preconcebidas y los desenlaces convencionales parece ser una de las caracterÃsticas que está marcando con fuerza el cine del nuevo siglo. Hace poco veÃamos en Zodiac un desarrollo narrativo que no se correspondÃa con los finales acostumbrados, ahora lo vemos en esta pelÃcula. Claro que esto no es algo especialmente nuevo en el cine de los hermanos Coen, que siempre parecen desdeñar los recursos fáciles que consiguen que una pelÃcula triunfe. Una opción meritoria y muy válida. En este caso, yo dirÃa que una opción equivocada.
El problema es que la pelÃcula está, desde el principio, demasiado orientada al suspense, y muy bien orientada además. Las escenas de tensión funcionan con una potencia sublime. La continua huÃda es frenética y apasionante. Eso sÃ, completamente encauzada dentro de una historia tan manida como la de “todos tras el dineroâ€. Los Coen consiguen dotar a esa historia simplona de una energÃa personal, con sus habituales planos detallistas, sus puntos de vista insospechados y con unos personajes con mucha fuerza. Pero sÃ, siguen la norma clásica al dedillo. Es por esto que el final, voluntariamente diferente desentona y es algo decepcionante.
No pasarÃa eso si desde el principio el personaje del sheriff – impecablemente interpretado por Tommy Lee Jones – hubiese tenido una importancia, que no la tiene, apenas vemos unas cuantas intervenciones suyas y nunca fuera de la investigación. Realmente se me hace muy forzado aceptar en los últimos quince minutos de pelÃcula que este personaje deba importarme o, si quiera, interesarme. Sin más minutos e importancia no lo aceptaré. El film se centra desde el primer momento en el juego del gato y el ratón entre un interesante Josh Brolin y un MAGISTRAL Javier Bardem, se centra tanto y tan bien que, sinceramente, todo lo demás me da igual. Una cosa es darle ese final inusual al protagonista y otra bien distinta pretender que siga interesándome una pelÃcula en la que aquello en lo que residÃa toda mi atención se ha roto.
Tal y como yo lo veo, los Coen han firmado una impecable pelÃcula de género que no han querido admitir como tal y que han camuflado en su recta final. Hay que ser consecuentes. No se puede hace un film negro convencional - por bueno que sea - y después pretender que sea una reflexión sobre la violencia, especialmente cuando lo es de manera tan vacÃa.
Porque la pelÃcula era un cinco redondo hasta la desaparición de Brolin, y porque el personaje de Bardem, no sólo la interpretación, es un hito, y porque la realización es tan ingeniosa y perfecta como las mejores pelÃculas de estos directores, y por su deliciosa fotografÃa y su tono, y su ritmo, no puedo bajar la nota más allá de las cuatro estrellas, pero sinceramente, salgo del cine con una considerable sensación de decepción.