En la ciudad de Sylvia es la pelÃcula que José Luis GuerÃn dedica a la mujer, como completa desconocida. Pero no desde el miedo, sino desde la fascinación, desde la curiosidad profunda de quien no puede dejar de mirar cada uno de esos misterios que se cruzan en su camino.
Si es que lo ves como un misterio, claro. Asà lo tiene que transmitir GuerÃn (¿recordáis En construcción?; sólo intento ubicaros), y ahà estará la dificultad de su propuesta, que de primeras puede sonar a elitismo hermético, a nuevo regreso a la impermeabilidad más arty. Ese cine que nunca verás en una sala de multicine y que, quizá, sólo disfrutan esos a los que miras raro, muy raro, cuando les ves salir de la sala de cine.
Puede ser. Vale. Y desde luego acepto el riesgo: En la ciudad de Sylvia también tiene, a su vez, todas las papeletas para ser un truño aburridÃsimo, el más eficaz de los somnÃferos. Pero de momento, ante esta carta de amor de GuerÃn a cada mujer que nunca conoceremos, encarnadas aquà en el rostro de Pilar López de Ayala, yo sólo puede darle mi "ok" y convertirme en su atento espectador.
Estoy deseando dejarme llevar por su pretenciosÃsimo lirismo. Por su absoluta y arrogante ausencia de argumento narrativo. Ahora todo está en manos de GuerÃn. Y en la ciudad de Sylvia, claro.