Jumper tiene una pinta de peli poco seria orientada exclusivamente al público juvenil que no puede con ella. Hay una serie de elementos y pistas que nos llevan inevitablemente a esta conclusión.
Primero, no ha perdido el tiempo en dar con un protagonista con tirón entre las colegialas, rostro habitual de carpetas y superposters: Hayden Christensen, el sinsorgo Anakin del Episodio II y el más convincente Anakin del Episodio III de Star Wars.
A su lado, para que esto siga teniendo tirón, hacen falta un par de secundarios bien conocidos, no para ayudar al gancho en taquilla (que se basará exclusivamente en el prota guapetón y, seguramente, un trailer tontón) sino para que ese público juvenil, ya ante la pelÃcula, tenga más rostros usuales a los que asirse. Por eso está ahà Samuel L. Jackson, el amigo de la serie B, de la acción barata, de los trabajos de encargo. De paso, y como apoyo de calidad, un par de veteranos: Diane Lane y Michael Rooker.
Para colmo, tampoco tenemos garantÃas en el libreto. El guión, escrito por varias firmas distintas, se basa en la novela homónima de Steven Gould, un tipo adscrito a la ciencia-ficción más gacetillera y que no ha dudado en subirse al carro y aprovechar la producción de la pelÃcula para hacer suya una de sus modificaciones y crear una nueva novela a partir de ella. Escasa garantÃa de autorÃa y voz de mando. Uno de estos escritores del mundo best-seller, en el que tan difÃcil es distinguir la prosa de uno de la de otro cualquiera.