De un tiempo a esta parte muchos son los nombres que se han apuntado a la moda de señalar los destrozos ambientales que el hombre (y la mujer) provoca en la Tierra. Aquà tenemos a Al Gore, polÃtico perdedor, sin ir más lejos; pero recuerdo ahora el caso reciente de Leonardo di Caprio que, entre toma y toma de "Infiltrados", se encargaba de supervisar y financiar dos curiosos trabajos sobre los riesgos del calentamiento del globo, casquetes derretidos incluÃdos.