Penn no lo hace nada mal tras la cámara, pero siendo coherente con su propio carácter, prefiere mantenerse en una segunda fila, a nivel de producción, realizando pelÃculas pequeñas, modestas en cuanto a presupuesto y distribución. Asà fueron Extraño vÃnculo de sangre, Cruzando la oscuridad y El juramento. Asà es Hacia rutas salvajes.
El poso sobre el que la cinta descansará a menudo se distribuye en dos polos distintos: por un lado, Alaska. Este fantástico entorno geográfico aportará toda su belleza y potencial visual a la pelÃcula. Lo necesita, por su propia naturaleza. El otro apoyo estará en los actores secundarios, veteranos infalibles de la talla de William Hurt (recientemente visto en Mr. Brooks) y Marcia Gay Harden (Mystic river o Muerte entre las flores).
No estamos seguramente ante una maravilla, ni mucho menos un tÃtulo redondo, pero seguramente sà una historia estimulante y sincera, de narración clara y personajes cuidados. De un modo u otro, Sean Penn, poco a poco, sigue erigiendo su propia personalidad como director.