Lo único que me exasperará de la pelÃcula, supongo, será el toque bÃblico que siempre se tiene que imprimir, para forzar que esos conceptos, enormemente lejanos a los espectadores de una generación de cine más acostumbrada a la fe en los tiros que a la de Dios. A pesar de esto, si la historia de un pueblo olvidado en la guerra, con no más de cinco personajes que pelean por sobrevivir con la ayuda de sus creencias, y un desertor que aparece para repiquetear la desesperanza de sus vidas, me lleva de verdad a reflexionar, será un buen trabajo a agradecer.