Black Snake Moan tiene una pinta misógina que no puede con ella. Esa pinta de pelÃcula pulp, agresiva, sucia, sudorosa y con ese puntito zafio que sólo muy de vez en cuando le sienta bien a alguna pelÃcula. Muy pocas veces. Aunque esta podrÃa ser una de esas excepciones; desde luego tiene ingredientes, tiene poso musical, bluesero, y tiene a dos actores muy interesantes.